Esta era fácil. Es el número dos de la lista y el paño de lágrimas de la alcaldesa Quislant. A veces también su punching ball, porque la primera edil no tiene un carácter fácil, pero Oria consigue apaciguarla a veces, que respire hondo, que cuente hasta diez antes de hablar…
El carácter bonachón de Oria le configura como el hombre al que acudan los concejales para contar sus penas. Porque...