Que comiencen los fastos y las fiestas de San Gregorio en Húmera. Así me imagino a la alcaldesa Quislant dando por inauguradas unas fiestas menores y anacrónicas, sin ánimo de ofender a las personas que viven en este barrio de Pozuelo.
Un pueblo, el de Húmera, que tiene raíces medievales, que en el siglo XIX contaba con 100 vecinos, y que en 1880 -como el turrón- fue anexionado a Pozuelo de Alarcón.
Quizá en el medievo tuvieran sentido las fiestas de San Gregorio de Húmera. Pero ahora no. Son un quiero y no puedo. Las fotos que dan cuenta de la participación vecinal son ridículas. Algún día algún dirigente político con agallas tomará la decisión de revitalizarlas de verdad o matarlas definitivamente. Pero esta tibieza no es explicable. Por un puñadito de votos.
En el programa de fiestas, entre tortillas de patatas, vuelos de cometas, paellas populares y ofrendas al santo me ha llamado la atención la actuación del grupo Cómplices. Qué recuerdos. Será este sábado, 11 de mayo, a las 23:30 horas, después de los fuegos artificiales. Al inicio de la campaña electoral.
Me da que el grupo está elegido a conciencia, y una de sus canciones más conocidas también. Casi parece un mensaje subliminal de Susana Pérez Quislant -la actual alcaldesa y candidata a revalidar el puesto en las próximas elecciones- a Juan José Aizcorbe, el candidato de Vox.
Como todos los pronósticos vaticinan, el PP de Pozuelo perderá su mayoría absoluta. Y puestos a pactar, especialmente en Pozuelo, creo que su pareja natural será Vox. Por eso me imagino a Susana cantando a Juanjo el famoso tema de Cómplices el próximo sábado. Parece que lo estoy viendo. Los dos en primera fila, musitándose eso de “te besaré y te amaré, seremos cómplices. Inventaré bajo la luna mil canciones para ti. Eres toda mi fortuna, pues contigo soy feliz”. El día 26 veremos si la canción ha sido premonitoria.




