El partido comenzó con equilibrio entre las dos escuadras. Disparos lejanos y pocas ocasiones claras de gol en los primeros minutos. El Pozuelo, voluntarioso, lo intentaba por el centro del campo pero Alonso no llegaba a manejar como acostumbra al equipo. Con el paso de los minutos la experiencia del Pinto se dejó notar y hubo dos claras ocasiones de gol soberbiamente atajadas por el meta Ballesteros.
Reanudado el partido, el Pozuelo se mantuvo firme en sus filas pero los visitantes comenzaron a dominar el partido. El portero local tuvo mucho trabajo y realizó hasta cinco paradas que bien hubieran podido amargar el estreno liguero. Al final del partido el Pozuelo pudo dar la puntilla pero un balón colgado al área se fue muy desviado. En el último suspiro, el Pinto metió miedo con un balón al palo. Finalmente, un punto que sabe a gloria y la reflexión de que aun queda mucho trabajo por hacer.
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