La Junta de Gobierno Local aprueba un acuerdo marco para fresar, reasfaltar y repintar calzadas en las zonas Norte, Centro y Sur y en las urbanizaciones a partir de este verano
La Junta de Gobierno Local de Pozuelo de Alarcón ha aprobado este miércoles un nuevo contrato para continuar y ampliar el plan de asfaltado del municipio, una actuación que movilizará 5,5 millones de euros durante el próximo año para fresar, reasfaltar y repintar las marcas viales de las calzadas en las zonas Norte, Centro y Sur de la ciudad, así como en las urbanizaciones, con el objetivo de reparar el deterioro acumulado en el pavimento tras un periodo de lluvias intensas y las tareas preventivas frente al hielo.
El Ayuntamiento ha optado por tramitar estos trabajos mediante un acuerdo marco, una fórmula que, según defiende el Gobierno local, permitirá agilizar la ejecución de las obras y acelerar la respuesta municipal en distintas áreas del término municipal. El Consistorio ya ha utilizado recientemente este mismo sistema en actuaciones de reparación y mantenimiento de edificios municipales.
La inversión anunciada supone, según el Ejecutivo local, el mayor esfuerzo realizado hasta ahora en materia de asfaltado en Pozuelo de Alarcón. El Gobierno municipal destaca que esta cifra duplica lo invertido hasta la fecha durante el actual mandato en este tipo de intervenciones sobre la red viaria.
La primera teniente de alcalde, Miriam Picazo, ha vinculado esta actuación al impacto que la meteorología ha tenido sobre el estado de las calles. “Hemos tenido un año muy intenso de lluvias que, unido a la sal repartida para prevenir el hielo, produce mayor deterioro del pavimento. Por este motivo, y con el fin de mantener la calidad y el estado de nuestras calles, vamos a realizar esta importante inversión”, ha señalado.
El plan prevé actuar sobre el firme mediante labores de fresado y asfaltado, además del repintado de las marcas viales, una parte clave para recuperar no solo la superficie de rodadura, sino también la señalización horizontal en las calles afectadas. El ámbito de actuación abarcará las tres grandes zonas en las que se organiza la ciudad y también las urbanizaciones, donde el estado del pavimento es una de las reclamaciones recurrentes de los vecinos.
El calendario municipal sitúa el arranque de estos trabajos en verano, una fecha elegida para aprovechar la menor intensidad del tráfico durante los meses estivales y reducir así el impacto de las obras sobre la circulación diaria. Ese planteamiento busca compatibilizar la mejora del viario con una afección menor para conductores y residentes.
La aprobación de este contrato refuerza una de las líneas de gestión más visibles para el vecino, la conservación del espacio público y de la red de calles. El estado del asfalto, especialmente tras episodios prolongados de lluvia o de temperaturas extremas, se ha convertido en uno de los elementos más sensibles del mantenimiento urbano, tanto por seguridad como por comodidad de circulación.
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