Un espacio habitualmente dedicado a la innovación en tecnologías emergentes, las TIC, lo audiovisual y el sofisticado entorno del I+D+i, el edificio INNPAR, servirá estos días, hasta el 10 de enero, como almacén de sueños, sueños infantiles para ser precisos, lo cual supone trabajar con una materia que (no te ofendas, Freud) ningún acreditado científico ha conseguido...