Los vecinos del centro del pueblo ya se están cansando ante el deterioro que está sufriendo su seguridad ciudadana. Esta vez, además, han llenado de pasquines las calles reclamando directamente a la propia alcaldesa señora Adrados. Es normal. El pasado 4 del pasado mes de Mayo, ya denuncié aquí ese deterioro puesto que algunas calles del centro "están siendo, según un vecino, tomadas por pandillitas de jóvenes que se dedican a coaccionar a los residentes y a los viandantes".
En aquel momento BAJE a Gerardo Sampedro, como concejal de Seguridad. Hoy, si no lo resuelve en pocos días, pediré su dimisión. Y soy muy pesado y persuasivo.