La Seguridad Social en peligro

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La Seguridad Social en peligro
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La existencia de la caja única de la Seguridad Social está sobre la mesa de negociación para la aprobación de los próximos presupuestos generales del Estado. Al menos así lo han publicado varios medios de comunicación, que no han sido desmentidos por miembros de Ejecutivo y en consecuencia deben darse por buenas. Estas señalan que el gobierno está decidido a ceder a las autonomías la gestión de la Tesorería General de la Seguridad Social, a cambio del apoyo del PNV a los presupuestos. Esta es una reivindicación tradicional de los grupos nacionalistas y si el gobierno no fuese capaz de sacar los presupuestos adelante, tendría que convocar elecciones generales anticipadas. De ahí la importancia de la noticia.

¿Qué es la caja única y porqué es tan importante su mantenimiento?

La denominada caja única significa que el Estado central es el único con potestad para recaudar las cotizaciones a la Seguridad Social. Con ese dinero se pagan las pensiones, y se transfieren a las comunidades autónomas diversas partidas para hacer frente a otros gastos sociales. La caja única es la que permite que en regiones donde las cotizaciones no llegan para pagar las pensiones se compensen con otras donde hay demasía, actuando como un mecanismo de cohesión y justicia social que evita que haya diferencias entre pensionistas por el hecho de ser de una región u otra. Además es el pilar fundamental sobre el que se asienta el Pacto de Toledo para el sostenimiento de las pensiones.

Los peligros reales de la ruptura de la caja única.

Como ya hemos explicado, la caja única es un mecanismo de cohesión social. En ciertas regiones como Madrid, Cataluña, País Vasco o Valencia las cotizaciones recaudadas son más que el número de pensionistas, debido a la acumulación de empresas y la edad de la población. Por el contrario en otras la recaudación no alcanza para cubrir las pensiones de sus jubilados. De ceder esa gestión a las comunidades el mecanismo podría desaparecer, ya que las comunidades más ricas podrían decidir unilateralmente subirles la pensión a sus jubilados, dejando menos dinero a repartir entre los de regiones más pobres. El mejor ejemplo de ello puede ser el País Vasco que tiene un régimen foral, y en consecuencia establece y recauda todos los impuestos estatales en su territorio, de los que luego cede al Estado una parte, que es lo que se conoce como cupo vasco. En Pleno y legal uso de ese régimen foral el Gobierno Vasco podría decidir subir las pensiones públicas vascas y financiar esa subida con el dinero que transfiere al Estado, dejando a la Seguridad Social con menos dinero a repartir en regiones con menos cotizaciones como Extremadura, Galicia o las dos Castillas. Ese peligro no es ficticio ni una hipótesis, ya que en los programas electorales de los partidos nacionalistas se encuentra como objetivo prioritario gestionar las cotizaciones generadas en sus regiones y subir las pensiones a sus jubilados con ellas. Entrar en una carrera a ver quién tiene las pensiones más altas o las cotizaciones empresariales más bajas, también podría además conducirnos a una guerra abierta por la captación de empresas, y en consecuencia de deslocalización empresarial y supondría el fin de la solidaridad entre territorios. Algo que resultaría nefasto para el conjunto de la economía nacional, incluidas las regiones más ricas.

Un sistema envidiado en toda Europa

La Seguridad Social española es uno de los principales mecanismos de avance y bienestar social, y es la mayor herramienta del llamado Estado del Bienestar. A pesar de sus endémicos problemas de financiación, la Seguridad Social ha sido la mayor conquista social de los trabajadores españoles y es envidiada en toda Europa. Sin ella no puede entenderse el progreso social que ha experimentado España desde los años cincuenta, cuando el entonces Ministro de Trabajo José Antonio Girón de Velasco la pusiera en marcha. A través de ella se ha logrado que los trabajadores españoles tengamos pensiones que pueden ser mejorables pero al menos tienen un mínimo de dignidad, coberturas por bajas por enfermedad o accidente de trabajo, y uno de los mejores sistemas sanitarios públicos del mundo. Por tanto debe ser un objetivo común de todos garantizar su viabilidad, y la ruptura de la caja única puede ser la peor de las noticias para el futuro de la Seguridad Social y el futuro de las pensiones. Ponerla sobre la mesa de negociación es una irresponsabilidad y un grave peligro para su futuro, por lo que debe sacarse del debate político y debe despolitizarse. De no hacerlo así estaremos poniendo en un brete una institución que nos ha proporcionado la mejor época de estabilidad de nuestra historia.

*César Román es el portavoz de la Asociación Profesional de Directores de Recursos Humanos.

Cesar Román

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