Los desfibriladores serán semiautomáticoses y se trata de pequeñas máquinas que administran una descarga eléctrica al corazón a través de la pared torácica, tienen unos sensores que detectan el estado del corazón y aplican la electricidad adecuada.
La gran ventaja de los equipos es la rapidez con la que se permite actuar y la existencia de los sensores que evitan usos inadecuados o ineficaces. Los expertos aseguran que la mitad de las muertes que cada año se producen en España por una parada cardíaca se podrían evitar si el uso de los desfibriladores se generalizara.
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