Fueron más de cuatro horas después cuando los coches oficiales de la Casa Real llegaron al lugar y apareció la Reina Sofía acompañada por su hermana Irene de Grecia y la Infanta Elena. En un segundo vehículo llegaron los Príncipes de Asturias acompañados por los abuelos de la familia Ortiz-Rocasolano y siempre arropados por los respetuosos aplausos de los más de cuatrocientos vecinos concentrados en la calle.
En la escalinata de entrada a la iglesia se vivieron momentos de gran emotividad en los que los familiares y amigos de las familias se mostraron mutuo apoyo. Con el paso de aproximadamente cincuenta minutos la ceremonia llegó a su fin y, primero la Reina y después el resto de asistentes de la Casa Real, abandonaron el lugar ante los flashes de las numerosas cámaras y el, nuevamente respetuoso, aplauso de los vecinos concentrados.
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