Quizás la casualidad, o no, hizo que unos de los asistentes a esa reunión, Francisco Álvarez-Cascos, fuese visto unos minutos antes en Pozuelo de Alarcón, paseando por la Plaza Mayor junto a uno de sus colaboradores más cercanos en los cuatro años en que el exvicepresidente del Gobierno estuvo en La Moncloa y en los otros cuatro que estuvo en el Ministerio de Fomento.