FÚTBOL.- El CF Pozuelo perdió el último partido de la primera vuelta por 1-3 frente al Ciempozuelos. El penalti y la expulsión de Ballesteros en el minuto veinte condicionó un partido en el que el Pozuelo defendió el resultado en vano con uñas y dientes.
El Pozuelo no contó con la fortuna necesaria para conseguir la victoria frente al segundo clasificado de la liga. Las cosas pintaban difíciles de por sí, pero los jugadores salieron a ponerle las cosas difíciles a los visitantes. En un partido con ocasiones repartidas en los primeros compases, en el minuto veinte un derribo de Ballesteros dentro del área fue interpretado por el árbitro como penalti y expulsión. El Ciempozuelos se adelantó pero dos minutos después Aguilera a pase de Mino por la derecha devolvió el zarpazo de precisa vaselina.
Con el empate a uno se llegó al descanso del partido. Sin embargo el paso de los minutos hacía más condicionante la inferioridad numérica. El equipo se resintió a partir del minuto setenta, momento en el que llegó el segundo gol del Ciempozuelos. El Pozuelo lo intentó y se fue arriba con todo pero, ni siquiera las buenas actuaciones del meta suplente Pablo, fueron suficiente para evitar el tercer gol de los visitantes en el minuto 82.