No estamos seguros viviendo en Pozuelo de Alarcón

No estamos seguros viviendo en Pozuelo de Alarcón
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No estamos seguros viviendo en Pozuelo de Alarcón y no sé muy bien por dónde empezar a contaros... Llevo más de veinte años viviendo en Pozuelo de Alarcón, nuestro tranquilo municipio al oeste de Madrid y en los últimos años me han robado ya dos veces. Una en el trabajo y otra hace unos días en casa.

Mientras cobraba un cheque en efectivo los “chorizos” me pincharon una rueda en la Avenida de Europa y después de perseguirme durante varios kilómetros se metieron dentro de La Finca, se saltaron un control de seguridad, otro de matrículas, dos barreras y todavía se ofrecieron en persona a ayudarme a arreglar la rueda dentro del garaje. El que tenía detrás de mí y que gracias a Dios no vi, llevaba una pistola. Menos mal que dejé el fruto de mi trabajo de todo un mes en el coche y se lo llevaron rompiendo el cristal. Salieron sin ser vistos. A mí también me echaron de esa empresa de Pozuelo y quiero pensar que este incidente no tuvo nada que ver, porque iba sobrepasando mis objetivos con creces.

Gracias a este hecho conseguí algo que ya había reclamado en varias ocasiones sin éxito y es que la Escuela donde imparto clases empezara a pagar en 2012 a los profesores por transferencia bancaria en vez de cheque. Vamos aprendiendo a base de golpes, no de escuchar.

Cinco años más tarde han violado mi domicilio aprovechando que íbamos a llevar al mayor a un partido de fútbol y nos ausentamos poco más de un par de horas. No vivo en un chalet aislado, vivo en una de las múltiples urbanizaciones que pueblan Pozuelo, con cámaras por fuera y por dentro, con dos conserjes 24 horas al día. No vivo en un bajo con fácil acceso, no. Vivo en un segundo piso, han escalado por la fachada, han reventado las puertas de la terraza y se han llevado todos nuestros ahorros y joyas. Se han llevado ordenadores, cámaras de fotos, dinero, recuerdos de familia, medallas de los niños, joyas... literalmente nos han desvalijado los muy miserables!!!

Arrancaron de cuajo la caja fuerte y la lanzaron al bajo con jardín más de 5 metros. ¡Mucho gimnasio! Nadie los vio, nadie les oyó. Se fueron sin dejar rastro y a nadie le interesa, y eso que vivimos entre RTVE y Telemadrid. Y me duele lo que se llevaron, porque son recuerdos de mi padre, de las abuelas de mi mujer, de nuestros hijos y de mi hermano... pero más me duele lo que dejan: miedo, impotencia, desconfianza y desolación. Mis hijos tienen miedo, lo vivieron en directo. ¿Quién les dice que este año no vienen los Reyes? ¿Les contamos que a ellos también les han robado?

He escrito a la Alcadesa y todavía estoy esperando que me responda, estoy persiguiendo a la Policía Judicial para que no pase a engrosar los casos sin resolver. Hablaré con la Comisaria si es necesario. Yo no quiero seguir viviendo en un lugar en el que les preocupa más que me exceda 10 minutos en el parking para “cascarme” una multa o que un helicóptero vigile que no sobrepase el límite de velocidad que nuestra propia seguridad. La Policía no tiene medios. Sólo poner la denuncia con el sistema informático que gastan recuerda los orígenes de la era moderna. No pueden visionar a cámara rápida las imágenes de las cámaras de la urbanización porque no tienen un programa para hacerlo. Los 43,2 kilómetros cuadrados de Pozuelo los vigilan dos patrullas de Policía, estamos tranquilos. La semana pasada, en la misma banda horaria, han vuelto a robar utilizando el mismo “modus operandi” en la manzana de al lado, esta vez, el “bicho” (así nos llaman los ladrones) estaba dentro y me imagino que estará tomando todavía pastillas para conciliar el sueño. La localidad con la renta por hogar más alta de España, y de Europa, sí de toda Europa, está desprotegida a merced de las bandas organizadas. Aquí tenemos el tercer puesto en el incremento de los robos con fuerza en domicilios detrás de Alcorcón y Las Rozas.

Estamos pensando en irnos a EE.UU. que allí al menos te dejan llevar armas y si por casualidad te los encuentras dentro, en defensa propia, te dejan coserlos a tiros. O irme a una localidad tipo Fuengirola o Sanlúcar de Barrameda donde la ristra de ilustres como Cristiano Ronaldo, Miguel Bosé, Mariló Montero, Belinda Washington, José María Cano, mi Cholo Simeone, Genoveva Casanova, José María Aznar, Carlos Sainz, Felipe González, Rafael del Pino, Fernando Torres entre otros no suban la media y los ladrones no fijen sus objetivos. O mejor, estamos valorando irnos a un “chaletazo” de lujo aquí mismo en Pozuelo, a todo trapo, pero de okupas, que por lo visto tienen más derechos que los imbéciles como yo que pagamos el IBI, los impuestos y las multas de parking.

¿Y ahora qué? Pues no queda más que apretar los dientes y salir adelante. Mi mujer y yo, espalda contra espalda a sacar tres hijos adelante. Trabajando y esforzándonos porque el talento no nos lo han conseguido robar. Era dinero, nada más. Saldremos de esta como hemos salido de tantas, eso sí más ligeros, sin recuerdos, pero más fuertes y más unidos que nunca. Gracias a nuestras familias y a nuestros amigos porque siempre están ahí.

Si piensan que están a salvo en Pozuelo de Alarcón están equivocados, ningún vecino está a salvo. Somos objetivo. Pongan los medios que nosotros no pusimos. Que los vendedores de Alarmas y Seguros hagan su agosto mientras nos distraen con MasterChef, Operación Triunfo o el día de la Tapa buscando nuestros votos al final de los 4 años.

Para las empresas de Pozuelo que nos quieran patrocinar aquí tenéis mis datos. Microsoft, nos vendrían bien dos portátiles que nos mangaron para no escribir mis artículos desde el cibercafé. FNAC, mi mujer te hace las fotos del catálogo a cambio de una Nikon. O Securitas Direct, os ofrezco mi casa para que testéis el nuevo prototipo de alarma con humo.

Escucho en la radio “Begin the beguine” de Julio Iglesias, subo a tope el volumen y ahora ya sé por dónde empezar: nos toca volver a empezar.

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